CIDH constata quiebre democrático y afirma: 2025 cimentó una dictadura
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó que 2025 fue el año en que se consolidó un régimen dictatorial en Venezuela, tras una investidura presidencial de Nicolás Maduro en enero, calificada como carente de legitimidad democrática en medio de un proceso electoral marcado por denuncias extendidas de fraude y opacidad, incluidos los atrasos y omisiones del Consejo Nacional Electoral para publicar las actas oficiales según su cronograma institucional según Efecto Cocuyo y reportes del organismo regional. (infobae.com)
Ese quiebre institucional, según el informe de la CIDH, se cimentó sobre la colusión entre poderes públicos, la ruptura del orden constitucional y el uso del aparato electoral como una fachada para proyectar una democracia inexistente. El ente señaló la ausencia de investigaciones, juicios o sanciones penales por parte de la Fiscalía y el Poder Judicial frente a asesinatos, detenciones arbitrarias y violaciones del debido proceso cometidas durante y después de las presidenciales de 2024, mientras se intensificó la detención arbitraria de personas extranjeras o con doble nacionalidad, presuntamente con fines de intercambio por ciudadanos venezolanos privados de libertad en el exterior. Según el organismo, en ese contexto se reportaron al menos 28 asesinatos, 195 heridos y 2.229 detenciones, incluidas 158 personas adolescentes (infobae.com).
La CIDH enfatiza la profunda falta de transparencia del Estado venezolano. La información “oficial” disponible, según su diagnóstico, es escasa, fragmentaria y carece de credibilidad, diseñada más para la propaganda estatal que para responder a criterios de rendición de cuentas. Este silencio informativo y la imposibilidad de acceder a datos verificables agudizan la opacidad institucional que sostiene el régimen (infobae.com).
El contexto de represión posterior a las elecciones de 2024 está ampliamente documentado por organizaciones internacionales independientes. Human Rights Watch reportó una represión sistemática: tras el cierre de las urnas el 28 de julio de 2024, funcionarios de seguridad y colectivos partidarios del gobierno ejecutaron la llamada “Operación Tun Tun”, que derivó en asesinatos, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas e incluso violencia sexual, configurando crímenes de lesa humanidad según la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos (FFM). Además, HRW registró más de 1.900 presos políticos a finales de noviembre, incluidos adolescentes, y denunció que muchas detenciones fueron arbitrarias, con régimen de incomunicación y sin acceso a representación legal garantizada (hrw.org).
En este escenario, defensores de derechos humanos fueron designados blancos de agresiones sistemáticas. El Centro para los Defensores y la Justicia reportó más de 321 casos de hostigamiento o detenciones arbitrarias en la primera mitad de 2025; PROVEA identificó a cinco defensores presos e incomunicados, entre ellos Rocío San Miguel y Eduardo Torres, mientras la Asamblea Nacional controlada por el Ejecutivo aprobó leyes que criminalizan la incidencia en favor de sanciones internacionales (hrw.org).
Este proceso de degradación institucional y de derechos humanos refuerza lo que define como crisis venezolana: un sistema autoritario que ha destruido el Estado de derecho, empobrecido a la población y silenciado a los críticos. La CIDH insta a adoptar medidas institucionales urgentes para retornar a la democracia y garantizar una sucesión constitucional legítima y pacífica que refleje la voluntad ciudadana expresada en las elecciones, en las cuales la oposición afirma que su candidato, Edmundo González Urrutia, resultó vencedor (infobae.com).
En resumen, el informe anual 2025 de la CIDH sostiene que el régimen chavista cruzó un umbral irreversible: la consolidación de una dictadura de facto, cimentada sobre la cooptación de instituciones, el uso electoral como simulacro democrático, y una represión sistemática sin ningún tipo de rendición de cuentas. Las implicaciones son profundas: Venezuela no solo enfrenta una crisis humanitaria, sino una ruptura democrática que demanda una respuesta regional e internacional articulada, coherente con la defensa de los derechos humanos y la recuperación del Estado de derecho.
Fuentes:
EC — https://efectococuyo.com/internacionales/cidh-afirma-que-2025-fue-el-ano-en-que-se-consolido-un-regimen-dictatorial-en-venezuela
Infobae — https://www.infobae.com/venezuela/2026/04/23/la-cidh-afirmo-que-2025-fue-el-ano-en-que-se-consolido-un-regimen-dictatorial-en-venezuela/
OEA/CIDH — https://www.oas.org/es/CIDH/jsForm/?File=/es/cidh/prensa/comunicados/2026/069.asp
